La higiene de mi Peludo Amigo

Existen muchas preguntas alrededor del baño y cuidado de nuestros Peludos Amigos, por eso te compartimos algunos consejos que esperamos te sean de utilidad.

¿A qué edad puedo bañar a mi perro?

Como recomendación general, se deben iniciar los baños una vez que el cachorro haya completado con su calendario de vacunación. Lo cual sucederá aproximadamente a la edad de 3-4 meses de vida. Pero ¿Porque esta recomendación?  Debido a que durante el baño es posible que el perro se enfríe, aunado al estrés que le puede provocar su primer lavado y a que su sistema inmunitario todavía este inmaduro, puede dar como resultado una enfermedad. De ahí que se prefiera esperar. Solo en los casos en los que el cachorro se encuentre muy sucio o que se haya ensuciado con una sustancia que sea obligatorio retirar, podemos limpiarlos antes de los 3-4 meses. Sin embargo, hay que limitarse a la zona afectada limpiando con agua tibia, toallitas o algún producto en seco especialmente formulado para cachorros, vigilando que no se enfríe.

¿Qué puedo usar para bañar a mi perro en casa?

Hay una gran variedad de productos en el mercado pensados para la higiene de los perros, pero es fundamental que los que escojas estén formulados específicamente para perros, porque su composición será apta para su piel y su pelo, evitando problemas dermatológicos. Por eso, si te preguntas “con qué jabón puedo bañar a mi perro” o “qué colonia es la mejor”, fíjate siempre en que sea para perros. Te recomendamos que no utilices productos para personas o para otros animales, pues no estarán adaptados ni al pH ni a las características de piel de tu Amigo. Además, hoy puedes encontrar una oferta muy variada dependiendo incluso de las características de tu Perro, tipo de pelaje, edad, raza, etc. Por esto siempre es importante seguir la recomendación de los expertos, nuestros médicos veterinarios.

¿Qué Champú puedo usar?

El champú es el producto de higiene tradicional, pero como en todo hay una amplia gama para escoger, por ejemplo, hay algunos que tienen un efecto antiparasitario o indicados para ciertos problemas de piel, lo cual te recomendamos que los uses bajo las recomendaciones de tu médico veterinario.

Por esto antes de decidirte por uno considera lo anterior, también te sugerimos evitar los olores demasiado artificiales y nada naturales para tu amigo. Toma en consideración que el sentido del olfato del perro está mucho más desarrollado que el nuestro, por lo que puede rechazar el producto durante el baño o provocarle alguna reacción alérgica.

Algunos productos incluyen acondicionadores, desenrédate o abrillantadores. Este tipo de productos, que también pueden comprarse por separado, no son imprescindibles, pero ayudan a conseguir un buen acabado, muy importante, sobre todo, en aquellos perros con mayor tendencia a tener problemas de nudos o sedosidad en el pelaje.

¿Usar o no usar Colonia?

Después del baño, el secado y el cepillado, podemos usar colonia, aunque para ser honestos a la mayoría de los perros les disgusta su olor. Probablemente has observado que en cuanto dejas a tu perro perfectamente limpio y perfumado, corre a revolcarse a su cama, contra el mobiliario, sobre tierra, etc. Esto se debe a que, para él, no es un olor natural, ten en consideración que los perros utilizan el olfato también para comunicarse, de manera que, si perciben un olor extraño, hostil o que pueda entorpecer esa comunicación, intentarán eliminarlo.

Por esto te recordamos la importancia de adquirir productos para bañar a tu perro en casa que sean totalmente aptos para él, tomando en cuenta también los ingredientes empleados para los aromas. Una fragancia desagradable no solo llevará a tu peludo a querer eliminarla restregándose contra distintas superficies, también desarrollará inseguridad en él, lo que puede traducirse en una actitud defensiva frente a otros caninos, algo totalmente contraproducente.

¿Con qué bañar a mi perro si no tengo champú?

Si el baño no puede esperar y no tienes champú para perros en casa, puedes utilizar vinagre de manzana, solo tienes que mojar al perro, aplicar el vinagre y enjuagar muy bien con agua tibia.

Consideraciones antes de bañar a tu perro

Ahora que sabes con qué puedes bañar a tu perro, es importante mencionar una serie de consejos previos que te ayudarán a hacer del baño una experiencia más agradable para ti y tu perro, sobre todo si se trata de la primera vez, es fundamental conseguir que tu peludo amigo relacione este momento con estímulos positivos, de manera que prepáralo con tiempo. De esta manera, días antes ten todo preparado, el lugar del baño, el cepillo, la toalla. Permite que tu perro huela el cepillo antes de cepillarlo y prémialo, ya sea con golosinas, caricias palabras de reconocimiento. Una vez que se sienta seguro y tranquilo (probablemente después de varios intentos), podrás cepillarlo, y recuerda motivarlo con palabas de ánimo.

Si vas a usar una bañera, puedes ir introduciéndolo poco a poco, sin agua, para que se vaya habituando a ella, y siempre recuerda premiarlo para que la asocie con estímulos positivos.

Una vez que ha llegado la hora del primer baño de tu perro en casa, es imprescindible crear un ambiente relajado, y esto te incluye a ti. Si tú estás nervioso/a, tu perro también lo estará. Por ello, mantén la calma, ten paciencia y actúa con movimientos lentos que no alerten a tu peludo amigo. Introdúcelo en la bañera con cuidado, prémialo, deja que caiga el agua y permite que sea él quien se acerque a explorar. El refuerzo positivo es muy importante para lograr que el baño vaya bien y se acostumbre.

Si tu perro está muy excitado y no consigues calmarlo, es preferible dejar el baño para otro momento. Debe relacionar este momento con tranquilidad y calma e integrarlo como parte de su rutina.

¿Cómo bañar a un perro paso a paso?

Asegúrate de tener todos los elementos necesarios, lo básico es el agua, el champú y una o dos toallas, el cepillo y si usas un guante para que sea más placentero el baño para tu peludo amigo.   El agua tiene que estar tibia, ya sea que uses la tina en casa (si cuentas con una) o que utilice algún recipiente que te permita introducir a tu perro por completo (hablando de cachorros o peros de tamaño pequeño). Ahora sí, ponte ropa cómoda y prepárate para mojarte, tú y el baño, sobre todo si es la primera vez.

A continuación, el paso a paso:

Mete al perro en la bañera y abre el grifo. Asegúrate de que el agua no quema antes de que lo toque y ten en cuenta los consejos anteriores.

Con la ducha, asciende desde una pata delantera hasta la zona de la cruz para que no se impresione si el agua le da de golpe en la cara. Comprueba siempre la reacción del perro para graduar la temperatura del agua las veces que sea necesario.

Empieza a mojar de la cruz al lomo, la cola y, finalmente, la cabeza, con cuidado de que no le entre agua ni en los oídos ni en los ojos. Puedes ponerle tapones en los oídos, siempre adquiridos en una clínica veterinaria. Para lavarle la cara, utiliza tu mano. Por último, empapa bien el pecho, el vientre y las patas.

Una vez bien mojado, aplica el champú en la misma secuencia en la que lo has empapado. Frota bien y utiliza toda la cantidad que necesites para hacer espuma por todo su cuerpo. Puedes aprovechar este momento para hacerle un suave masaje y conseguir que se relaje un poco más, sobre todo si notas que empieza a ponerse nervioso.

Aclara con abundante agua siguiendo el patrón de cruz, lomo, cola, cabeza, cara, pecho, vientre y patas. Si el perro está muy sucio, puedes repetir la aplicación de champú.

Cierra el grifo y, con tus manos, aprieta el pelo para escurrir el excedente de agua.

Seca bien con toallas. Normalmente hay que recurrir al secador para obtener un secado perfecto e impedir que el perro se enfríe, pero todo dependerá del tipo de pelo que tenga, de la temperatura ambiente, etc. Para ello, te recomendamos consultar este otro artículo: “¿Cómo acostumbrar a un perro al secador?”.

Cepilla a tu perro durante el secado o después y perfúmalo si así lo deseas.

¿Cómo bañar a un perro que no le gusta el agua?

Si has adoptado a un perro que odia el agua y el momento del baño es una verdadera tortura para ambos, lo más adecuado es llevar a cabo los consejos anteriores para fomentar un ambiente relajado. En estos casos es todavía más importante el refuerzo positivo, de manera que intenta positivar todos los elementos antes de iniciar el baño. En este otro artículo te damos todas las claves para saber cómo bañar a un perro con miedo al agua.

Por otro lado, siempre tienes la opción de acudir a un profesional. Así, si te preguntas dónde bañar a tu perro en caso de no poder hacerlo en casa, lo más adecuado es ir a una peluquería canina, preferiblemente con consulta veterinaria o etólogos caninos en el equipo si tu can es miedoso o reacciona de forma negativa ante el baño.

¿Cada cuánto bañar a un perro?

La frecuencia del baño va a depender de las características del perro y de sus condiciones de vida. Lo ideal sería bañarlo solo cuando verdaderamente lo necesite, como 5-6 veces al año. En cualquier caso, nunca más de 1-2 veces al mes. Un exceso es perjudicial para la salud de la piel. Por supuesto, si el perro padece algún problema dermatológico, será el veterinario quien nos paute la frecuencia de lavados.

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